CANTANTES
La importancia de la actividad operística
en Barcelona y la relación que siempre ha mantenido
el Gran Teatre del Liceu con el Conservatori ha tenido como
consecuencia lógica que el estudio de canto haya sido
uno de los centros principales de la acción docente.
Josep Llausàs figura como primer profesor de canto
del Liceo Filo-Dramático, al cual ha seguido una larga
lista. En 1866 Josep Arteaga entra a trabajar como maestrino de
canto, y crea un importante precedente para la generación
de una tradición pedagógica: es el primer alumno
formado íntegramente en el Liceu que llega a profesor
del centro. Otros profesores importantes han sido Gonzalo
Tintorer –maestro del gran tenor wagneriano Francesc Viñas-,
Joan Cuyàs, la italiana Giovanna Bardelli, Joaquim
Vidal, la francesa Luisa Pierrik –maestra de Miguel Fleta,
que fue su alumno por sus magníficas condiciones a
pesar de que la clase era solo para chicas. En los años
treinta del siglo pasado se incorpora al cuadro de profesores
Dolors Frau, durante los veinticinco años de tarea
de la cual surgieron cantantes de la categoría de
Victoria de los Ángeles y Carmen Bustamante –actualmente
profesora del Liceu. Dolors Frau tuvo como compañeras
a Mercè Capsir, Mercè Plantada y Eugenia Kemeny
Kirschner de Carranza. La profesora Kemeny tuvo entre sus
alumnas a Francisca Callao y Montserrat Caballé. El
prestigio excepcional asociado a estos nombres es el referente
de una tradición pedagógica que se prolonga
hasta la actualidad.
TEATRO Y BALLET
Originariamente, el Conservatori
del Liceu fue un centro de estudios de música y
declamación. El arte
de la actuación escénica tiene una gran importancia
en las actividades docentes del Liceu. Lo atestigua la presencia
de profesores de declamación, de verso, de idiomas
e incluso de esgrima. Entre la gente del mundo del teatro
que han sido profesores del Liceu –antes del nacimiento del
Institut del Teatre- hay que mencionar a Enric Jiménez
y el director y autor teatral Adrià Gual. Pompeu Fabra
impartió las clases de prosodia y gramática
catalana. Una de las últimas obras teatrales que la
Escola Catalana d'Art Dramàtic representó fue Ifigenia de
Goethe, velada que Enric Granados acompañó al
piano. También las sesiones de declamación
del Conservatori contaron con actores como Enric Borràs
o Marta Grau.
De entre las especialidades impartidas,
el ballet tenía,
hasta hace pocos años, una gran importancia, y era
un signo más de la estrecha vinculación con
el Gran Teatre del Liceu. Entre sus docentes destaca especialmente
Joan Magriñà, que fue maestro de danza durante
muchos años. También hay que recordar ahora
el meritorio trabajo de Emma Maleras para dignificar el arte
de las castañuelas. Igualmente, hay que señalar
la presencia efímera pero interesante, mediado el
siglo XX, de la cinematografía como asignatura impartida
en el Conservatori del Liceu.
ALUMNOS
En los párrafos
anteriores se ha mencionado algunos de los músicos
más ilustres
que han pasado por las aulas del Liceu para realizar su formación:
Victòria de los Ángeles, Lluís Benejam,
Carme Bustamante, Montserrat Caballé, Francisca Callao,
Mercè Capsir, Miguel Fleta, Joan Lamote de Grignon,
Emma Maleras, Frederic Mompou, Francesc Viñas, Ernest
Xancó, Joaquim Zamacois, etc. Pero han sido muchos
otros los instrumentistas, cantantes, bailarines, pedagogos,
directores y compositores que habiendo estudiado en el centro
han contribuido a aumentar su prestigio con sus posteriores
aportaciones: Enric Ainaud, Anna M. Albors, Dolors Aldea,
Frederic Alonso, Joan Altisent, Manuel Ausensi, Laura Aymerich,
Leonardo Balada, Teresa Batlle, Marcel·lí Bayer,
Josefina Blanch, Ramon Blanchart, Francesc Burrull, Gerard
Claret, Lluís Claret, Anna M. Cardona, Josep Comellas,
Joseph Casanovas, Ester Casas, Pau Civil, Josep Cumellas
i Ribó, Carme Espona, Cecilia Fondevila, Ángel-Jesús
García, Ricard Lamote de Grignon, Manuel Garcia Morante,
Eduard Jiménez, Carme Gombáu, M. Carme Gómez,
Dalmau González, Joan Guinjoan, Carles Guinovart,
Salvador Gratacós, Xavier Güell, Alfred Heilbron,
Maria Carme Hernández, Albert Julià, Mirna
Lacambra, Francesc Lázaro, Enric Madriguera, Liliana
Maffiotte, Frank Marshall, Ernest Martínez Izquierdo,
Lluís Millet, Ludovica Mosca, Miquel Ortega, Joan
Peracaula, Joan Pons, Vicenç Prats, Lluís Pérez
Molina, M. Lourdes Pérez Molina, Francesc Pujol, Manuel
Quesada, Jesús Rodríguez Picó, Josep
M. Ruera, Carles Santos, Eulalia Solé, Conxita Supervia,
Renata Tarragó, Jaume Torrent, Maria Uriz, Manuel
Valls, Carme Vilà, etc.
La significación histórica
de unos y la máxima
relevancia en el panorama musical contemporáneo de
los otros son el testigo más sólido de la importancia
de la tarea que el Conservatori del Liceu lleva a cabo. Una
acción el espacio de tiempo de la cual se extiende
desde 1837 –cuando unos años después de la
muerte de Beethoven, compositores como Schumann, Chopin,
Liszt o Mendelssohn eran jóvenes artistas a punto
de empezar a revelar su extraordinario talento-, llega a
la actualidad y se proyecta a un futuro en el cual el enorme
potencial musical de nuestra ciudad y de nuestro país
tiene que encontrar la vía hacia su desarrollo.